dimarts, 9 de juliol del 2013

MARTES 9 DE JULIO

La Alpujarra...

De vuelta de Granada hemos hecho un precioso recorrido por la Alpujarra granadina. La primera parte del recorrido fue de Granada a Capileira.

Realmente, como ya nos habíais dicho, la zona del barranco de Poqueira es la más bonita. Los tres pueblos de esa zona (Pampaneira, Bubión y Capileira) y su entorno son espectaculares. Encima, en Capileira había mercado...

He leído que los nombres tan gallegos de muchos pueblos de por aquí se deben a que, tras la expulsión de los moriscos, la zona fue repoblada por cristianos procedentes, fundamentalmente, de Galicia.

Tras dar un paseo por el pueblo, dejarnos los cuartos en el mercadillo y tomar un pequeño refrigerio...

...nos fuimos a Trevélez.

Para los que no lo conocéis, ya véis en el mapa que las carreteras son carreteras de montaña, estrechas, con muchísimas curvas y pendientes. Yo he disfrutado tanto de los pueblos como del trayecto, pero Ana y Marta... las curvas les agobian y han quedado medio mareadas.

Trevélez (el municipio más alto de España) también nos ha gustado mucho, es más bonito Capileira, pero no está nada mal.

En la parte más alta de las montañas aún se veían clapas de nieve, al fin y al cabo estamos en Sierra Nevada. No pude hacer fotos con la nieve al fondo, pero en esta de aquí abajo se ve una pequeña clapilla de nieve arriba del todo:

Comimos en Trevélez, muy bien y muy barato, por cierto (sí, probamos el jamón de Trevélez) y de vuelta a Carboneras.

Obviamente, la primera parte del recorrido es la más interesante, sobre todo hasta Bérchules. A partir de ahí, y hasta la Alpujarra almeriense, el terreno se iba volviendo cada vez más seco y desértico. Entre el mareo y el cansancio acumulado, Ana y Marta se quedaron dormidas, así pudimos hacer el trayecto de una tirada sin tener que parar a hacer... bueno, sin tener que parar, para qué más detalles...

Poco antes de las seis estábamos en Carboneras. Están las dos destrozadas por el cansancio, fijaos que yo bajé una horita a la playa (con mi silla y mi libro, se estaba genial y fresquito) y Ana se quedó en el apartamento... Sí, Marta también, pero eso es más normal.

Mañana nos dedicaremos a descansar y a disfrutar de la playa, hay que aprovechar que la tenemos tan cerca.